viernes, 1 de abril de 2011

Aznavour: el lenguaje de la melancolía




El lenguaje de la melancolía: "Il te suffisait que je t'aime"


El año 1964 charles Aznavour publica su álbum Hier Encore. Como era costumbre en la época, además del LP se publican sencillos con las canciones más importantes. La canción que da título al álbum, "Hier encore", le valió a Aznavour el premio de la Asociación Americana de los Autores Compositores. Cuando sale a la venta el sencillo, en la cara B del pequeño disco se ofrece una única canción. En absoluto una de las canciones más conocidas de Aznavour. Una canción triste y aparentemente sencilla; un poema de una belleza arrebatadora.

Portada de Hier encore
"Il te suffisait que je t'aime", "Te bastaba con que yo te amara", recoge un tema recurrente en Aznavour: el paso del tiempo y la melancolía por un pasado - una juventud - irremediablemente perdidos. Con una cadencia que sobrecoge, el marido deja entrever su  rendición ante lo inevitable. Ella no le entiende, no escucha sus palabras ni encuentra consuelo en su amor. La melodía insiste una y otra vez en un mismo fraseo, como una rueda que gira inmisericorde, sumando años, arrugas, achaques y añoranzas. El tono sube, hay momentos en los que parece que la voz levanta vuelo, pero las frases terminan con un mismo gemido: Il te suffisait que je t'aime. Como en el "Ne me quitte pas" de Brell, la congoja es tan profunda que se siente como propia.

Afortunadamente para los que no conocemos este maravilloso idioma, contamos con una traducción de Antonio Carrillo Robles.

Disfrútenla.






"Il te suffisait que je t'aime"

Nous avions vingt ans toi et moi
Quand on a sous le même toit
Combattu la misère ensemble
Nous étions encore presqu'enfants
Et l'on disait en nous voyant :
"Regardez comme ils se ressemblent"

Nous avons la main dans la main
Surmonté les coups du destin
Et résolu bien des problèmes
Le ventre vide en privation
Tu te nourrissais d'illusions
Il te suffisait que je t'aime

Nous avons lutté tant d'années
Que la fortune s'est donnée
Mais l'âge a pris ton insouciance
Tu te traînes comme un fardeau
Et ne ris plus à tout propos
Et pleures ton adolescence

Et passes du matin au soir
Des heures devant ton miroir
Essayant des fards et des crèmes
[Más Letras en http://es.mp3lyrics.org/as2k]
Et moi, je regrette parfois
Le temps où pour forger tes joies
Il te suffisait que je t'aime

Si je le pouvais mon amour
Pour toi j'arrêterais le cours
Des heures qui vont et s'éteignent
Mais je ne peux rien y changer
Car je suis comme toi logé
Tu le sais à la même enseigne

Ne cultive pas les regrets
Car on ne récolte jamais
Que les sentiments que l'on sème
Fais comme au temps des années d'or
Et souviens-toi qu'hier encore
Il te suffisait que je t'aime

Pour moi rien n'a vraiment changé
Je n'ai pas cessé de t'aimer
Car tu as toujours tout le charme
Que tu avais ce jour béni
Où devant Dieu tu as dit : " oui "
Avec des yeux baignés de larmes

Le printemps passe, et puis l'été
Mais l'automne a des joies cachées
Qu'il te faut découvrir toi-même
Oublie la cruauté du temps
Et rappelle-toi qu'à vingt ans
Il te suffisait que je t'aime



Teníamos 20 años tú y yo,
cuando bajo el mismo techo
combatimos la miseria juntos.
Nosotros éramos casi unos niños
y decían cuando nos veían
"mirad cómo se parecen".

Con una mano sobre la otra
superamos los muchos golpes del destino
y resolvimos muchos problemas;
pasando hambre en la privación
te alimentabas de ilusión.
Te bastaba con que yo te amara.

Luchamos tantos años
cuantos nos dió la fortuna;
pero la edad se ha llevado tu despreocupación,
te arrastras como un fardo
y dejas de comer a propósito,
y lloras tu adolescencia.

Y pasas de la mañana a la noche,
horas y horas delante de tu espejo,
probándote maquillajes y cremas.
Y yo echo de menos a veces
el tiempo en que para forjar tu alegría
te bastaba con que yo te amara.

Si yo pudiera, amor mío,
por ti yo pararía
el golpe de las horas que pasan.
Pero no puedo cambiar nada,
porque estoy, bien lo sabes,
en tus mismas condiciones.

Pero no cultives la pena,
porque sólo se cosechan
los sentimientos que se aman.
Haz como tantos años atrás,
y acuérdate que sólo ayer
te bastaba con que yo te amara.

Para mí no ha cambiado realmente nada,
yo no he dejado de amarte;
porque sigues teniendo el encanto
que tenías aquél bendito día
en que ante Dios Dijiste "si",
con los ojos bañados en lágrimas.

Pasa la primavera, y después el verano,
pero el otoño oculta alegrías
que debes descubrir tú misma.
Olvida la crueldad del tiempo,
y recuerda que a los veinte años
te bastaba con que yo te amara.



Antonio Carrillo Tundidor.

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