sábado, 25 de agosto de 2012

Somos 100.000: El oficio de traductor


Dirijo una agencia de traducciones, la más antigua de Madrid; y soy hijo y hermano de traductores.

Lo que siguen son algunos consejos y reflexiones sobre un oficio difícil, muy difícil. Se necesitan años para formar a un traductor.




Empezaremos por la necesidad de buscar siempre; de estar permanentemente alerta:

CONSCIENTEMENTE COMPETENTE



Y seguimos con el bilingüismo

LOS PELIGROS DEL BILINGUISMO



Después, analizaremos la traducción literal frente a la literaria

LA TRADUCCION LITERAL FRENTE A LA LITERARIA



Y, por último, el error; una espada de Damocles para los traductores.

EL ERROR EN LA TRADUCCION


Son sólo algunas recomendaciones sobre un oficio digno.

Que merece protección. Y respeto.

Antonio Carrillo

jueves, 23 de agosto de 2012

Somos 100.000: El mágico instante de la genialidad


Observe esta imagen.

El tiempo se detiene, un instante. Dos frailes trabajan y, sin pretenderlo, provocan el enfado de su prior.

¿No es maravilloso?

Hace falta la visión, los ojos, de un genio para generar algo así. ¿Les parece sencillo?

Quino, el autor de este dibujo, ha creado cientos de imágenes, a cuál más brillante. Más ingeniosa.

En esta entrada hablo de instantes de inspiración; un don al alcance de muy pocos:



UN SOPLO DE INSPIRACION


La creatividad implica gestar, abrir ventanas a una luz nueva. Y ello supone siempre un riesgo.



EL RIESGO DE SER DIFERENTE


Además, la vida está llena de paradojas:



PARADOJAS

No se engañen: la inspiración proviene del instinto y del esfuerzo. Hay una anécdota que lo muestra, la del anciano profesor y la estatua griega.



LA ANECDOTA DEL PROFESOR Y LA ESTATUA GRIEGA

martes, 21 de agosto de 2012

Somos 100.000. Milagros del cuerpo humano


El cuerpo y el alma están intrincados en una única realidad: usted.

Cuando alguien muere, el orden que hace posible las funciones corporales se desmorona. El equilibrio que nos ha mantenido vivos, atentos a los estímulos exteriores, se abandona al caos.

Morir es caer en la incoherencia. Súbitamente colapsamos en una caída sin retorno posible.

Pero mientras sigamos vivos, como ahora mismo, mientras lee estas pocas líneas, debemos rendir tributo al milagro fascinante que somos. Que estamos siendo.

En su oído hay un lugar pequeño, con una forma extraña, llamado cloquea. ¿Quiere saber algo más sobre esta espiral maravillosa?



LA ESPIRAL MAGICA

Además, cuenta con sentidos aparentemente inútiles, como el olfato.



OLFATO


Y en su cerebro, unas células llamadas glía se ocupan de tareas de mantenimiento y de ordenar el tráfico.



FONTANEROS DEL CEREBRO

Por último, dos curiosidades.

Primero, la sonrisa.



LA SONRISA DE DUCHENNE


Y, para finalizar, los hemisferios cerebrales. ¿Sabía que hay dos personas en usted? Creo que esta entrada puede sorprenderle. Utilizaremos un autorretrato de Durero para explicarlo:



NUESTRO YO FEMENINO Y MASCULINO

Milagros de nuestro organismo, un universo en sí mismo con fecha de caducidad.

Tiene la fortuna de seguir vivo. Aprovéchelo. Alimente a su cuerpo de aromas y melodías.

Sepa que es usted único. Ahora.

Antonio Carrillo

lunes, 20 de agosto de 2012

El sentido del humor


Por petición pública: la risa

El sentido del amor..., perdón, del humor, es el más imprescindible de los sentidos.

Más necesario que la vista o el oído.

¿Saben de la historia de una empanadilla?



EL SENTIDO DEL HUMOR I


¿Saben de la historia del Papa y Miguel Ángel? Imprescindible.



EL SENTIDO SENTIDO DEL HUMOR II

Por último, algunas anécdotas divertidas sobre juicios.





ANECDOTAS DE ABOGADOS


¿les gustó?

Antonio Carrillo

sábado, 18 de agosto de 2012

Somos 100.000: Obscuridad en el blog



En este blog ha habido espacio, y mucho, para la risa. Pero también nos hemos adentrado en la obscuridad.

En esta primera entrada, un niño observa a sus vecinos arder en la noche. Siglos más tarde, el monarca más poderoso del mundo agoniza frente a su obra:



 INFIERNO EN LA NOCHE

La noche más profunda, la del olvido, nos aguarda a todos. Una historia sencilla y hermosa para entenderlo:



EL REFUGIO DE LOS ANCIANOS



¿Lo que nos aguarda? Puede haber algo peor que el infierno: la nada, el vacío. La llanura de Asfódelo es el reino brumoso de una eternidad de rumores.

 INFIERNO Y VACIO


Aunque hay infiernos en vida: en esta entrada vislumbraremos lo que significa que tus hijos te pertenezcan:

 EL LLANTO DE UNA NIÑA


Para acabar, la increíble historia del dibujo de un niño judío asesinado, recuperado tras ser enterrado en una maleta y que, finalmente, la fría obscuridad del espacio reclama en su seno:

UN DIBUJO EN EL ESPACIO

Obscuridad en el blog, a la manera de Zambrano, con la "b" intercalada. Porque sin obscuridad la luz es imposible. Sin ella no habría "claros en el bosque".

Y el leve aroma de la pena, que en ocasiones embriaga la razón. Porque también las lágrimas riegan el alma.

Un poema para acabar

VIUDO

Espero que este viaje a la obscuridad les haya merecido la pena.

Antonio Carrillo

viernes, 17 de agosto de 2012

Somos 100.00: Anécdotas y curiosidades


¡Damos tántas cosas por ciertas!

Y, a veces, la sorpresa nos acecha en lo cotidiano. ¿Y si las espinacas que comía Popeye en realidad no tenían tanto hierro?

Con estas 4 entradas sólo pretendo distraerles y, si acaso, sorprenderles.

Porque no todo lo que creemos cierto lo es.




PRIMERA ENTRADA: MITOS Y FALSEDADES

Internet es una herramienta de búsqueda de información maravillosa; pero hay errores en ella.

Siempre es recomendable observar con excepticismo lo que se nos dice.

(También en este blog, faltaría más)



SEGUNDA ENTRADA: ANECDOTAS FALSAS EN INTERNET


Y, luego, está el asombro. Un dato que desconocíamos. Una anécdota que nos fascina.

La curiosidad tiene la fuerza de la gravedad: en vez de planetas mueve almas.



TERCERA ENTRADA: UN UNIVERSO DE CURIOSIDADES


Y acabo. Con una entrada reciente en la que proponía un reto.

¿Recuerdan?


CUARTA Y ULTIMA ENTRADA: ¿SABIA USTED QUE...?

¿Me permiten? Unas últimas palabras.

Pueden quitarles el trabajo, y pueden atentar contra su dignidad. La vida es un devenir plagado de obstáculos, que nos obliga a mirar dónde pisamos.

Pero en algún momento del día dejen un resquicio a la curiosidad, a la sorpresa.

No pierdan la inocencia y, de vez en cuanto, alcen la mirada. A lo trivial. A la anécdota.

Con ese gesto, aparentemente banal, demostrarán que no son esclavos de nada ni de nadie. Que todavía conservan la capacidad de sorprenderse.

Que sigue latiendo en ustedes el ansia de aprehender.

Que, a pesar de todo y de todos, siguen siendo, en lo más profundo, libres.

LIBRES

Antonio Carrillo

martes, 14 de agosto de 2012

El viento del norte



Dedicado a Ana Sánchez Rivero, suegra y amiga. 
Mucho ánimo, "mamainlov".


El viento del norte


Viene un viento de aldea,
de choza y campo,
 de caminos umbríos
y solitarios.

Es un viento que escuchan
los más callados,
los que ocultan sus rostros,
abochornados.

Es un viento del norte,
inesperado.
Es un llanto de avena
por los sembrados. 

Es un viento que acuna
los campanarios
que saludan a un Cristo
de sal y esparto.

Es un viento que gime
por los parados,
por las hembras que esconden
los tratos malos,

por los niños que callan
y dicen algo;
Por los ojos de un perro
buscando a un amo.

La justicia es un viento
que estoy buscando,
y que he visto en tus ojos,
de vez en cuando.

Cada noche susurra
que está cansado;
y se arrulla en tu pelo,
alborotado.

Viene un viento del norte,
de aldea y campo... 

…y es que es tiempo de vientos,
que abran los labios.



Antonio Carrillo

lunes, 13 de agosto de 2012

Somos 100.000. Tres retazos de historia


Me gusta la historia que cobra vida; la que, más allá de cifras y fechas, nos acerca a personas, situaciones y escenarios.

Lo que ha sucedido volverá a suceder. Con otros ropajes, otros nombres y costumbres. Pero las pasiones humanas poco han cambiado en 5.000 años. Somos lo que fuimos, y caemos en los mismos errores, las mismas contradicciones, una y otra vez.

En definitiva, somos humanos; y la historia es ¿cómo decirlo?... un álbum de familia.


Les propongo abrir el álbum por tres sitios:

Hace más de 2.000 años hubo una gran batalla, en la que se enfrentaron dos generales de prestigio. Sólo uno podía ganar.


CINCELES, ELEFANTES Y UN FARO

Mucho más tarde, un anciano de 80 años corrió por los montes de Italia, y no fueron capaces de atraparlo. Ese anciano era Papa, y su historia es sorprendente:



EL PAPA QUE HUYO POR LA MONTAÑA



En el siglo XIX se produjo una carrera que soliviantó los ánimos tanto en los EEUU como en Europa. La Carrera del Siglo; una historia de malos que son buenos y de buenos que resultan ser malos.



LA CARRERA DEL SIGLO


Habrá más visitas a este álbum de recuerdos y anécdotas.

Antonio Carrillo

jueves, 9 de agosto de 2012

Somos 100.000. Una nota menos: el misterio de Glenn Gould



Glenn Gould fue uno de los mejores pianistas del siglo XX.

Fue famoso, desde muy joven. Su técnica maravillosa, sus excentricidades, su carisma hicieron de Gould un personaje muy popular.

Pero no es muy sabido que la figura de Glenn Gould esconde un misterio. Lo veremos en 3 entradas.

Empecemos por el principio: un joven Gould interpreta las Variaciones Goldberg, de Bach. Una obra difícil, exigente.



GOULD Y LAS VARIACIONES GOLDBERG

Las Variaciones se suceden, y llega un momento en el que el tiempo se detiene. A todos los intérpretes les sucede lo mismo: la variación nº 25 les provoca un estado de éxtasis que tiene atenazado al auditorio.

Este movimiento tiene su propio nombre: La Perla Negra.


LA PERLA NEGRA 

Un Gould prematuramente envejecido ha vuelto a las Variaciones. Nunca antes ha grabado de nuevo una pieza.

Lo que sucede en esta grabación no tiene explicación. Hay una precognición en Gould que le lleva a tocar una nota menos.



UNA NOTA MENOS

Yo no tengo explicación a este misterio. Pero a menudo vuelvo a la grabación de Gould, y siempre percibo lo mismo: un círculo (una vida) se cierra en sí mismo, se completa.

Y la belleza coge aliento con ello. Una y otra vez.

Antonio Carrillo

lunes, 6 de agosto de 2012

somos 100.000: las cuatro preguntas



Con esta entrada inicio una breve recopilación de lo publicado hasta el momento.

En ocasiones, hay artículos relacionados unos con otros, pero desperdigados a lo largo de muchas semanas. Me ha parecido buena idea conjuntarlos en una sola entrada, de manera que pueda verse su sentido, su intención y naturaleza.

Empiezo por un asunto que afronté muy pronto, a inicios del 2011 ¿De cuántas maneras podemos afrontar una pregunta? Desde la creatividad, afirmé; pero también desde el conocimiento y el holismo.

Propuse un total de cuatro preguntas, las cuales daban lugar a cuatro maneras muy diferentes de abordar un problema.

Un consejo; si lee estos textos por vez primera, le recomiendo que se piense la respuesta a las preguntas, y luego compare su respuesta a la que yo propongo.

La primera pregunta era aparentemente muy sencilla:



¿Cuál es la montaña más alta que conocemos? La respuesta en:

La montaña más alta


R


La segunda pregunta no era tampoco demasiado difícil: ¿Cuál es el mayor carnívoro que haya existido jamás en la Tierra?

El mayor carnívoro



La tercera sí resultaba algo más compleja:

¿De qué estamos hechos?


Por último proponía un reto: ¿puede existir una pregunta que no tenga respuesta desde la creatividad, el holismo o el conocimiento?. Plantee un acertijo muy difícil:


La pregunta de los ministros ladrones

y nadie supo decirme la respuesta correcta. Es normal; algo en nosotros, en cómo funciona nuestra lógica, nos impide responder a esta pregunta. En esta entrada facilité la respuesta:



Túneles de la mente

Espero haberles sorprendido si nunca se asomaron a estas cuatro preguntas.

Antonio Carrillo

domingo, 5 de agosto de 2012

Somos 100.000: el blog mal hecho.


Somos 100.000

No sé si son muchos o pocos; a mí me parece una barbaridad. Decenas de miles de personas de todo el mundo han tenido la gentileza de interesarse por lo que escribo.

A todos, gracias. Querría creer que, para muchos, este espacio abarrotado de sorpresas y palabras es un refugio que consideran propio. Lo es.

Cuando comencé a escribir, hace poco más de un año, recibí algunas recomendaciones sobre cómo se construye un blog de éxito: 

   Nunca se emplean entradas largas; 500 palabras son demasiadas.

   Los temas que se tratan son interesantes, pero poco exigentes. Al fin y al cabo, la masa es inculta.

   Un blog respeta escrupulosamente su temática; hay blogs de traductores, de astronomía o de motocicletas. Jamás se divaga.

   Están prohibidas las opiniones personales en materia social, económica o política.

   No se publica más de una entrada a la semana. De lo contrario, la gente se cansa.


Por fortuna, nunca pretendí escribir un blog de éxito. Sólo quise escribir a mi manera y sobre lo que me interesa, cuándo y de la manera que creía más conveniente. Para decirlo claramente, quise escribir el blog que me hubiera gustado leer. A nadie le debía explicaciones. Tradux me había facilitado un lugar en el que manifestar mis inquietudes, y a fe que lo he hecho.

En consecuencia, me temo que hay entradas interminables en (permítanme) nuestro blog, con casi 5.000 palabras; y las hay de todo tipo y condición. Confieso que me molesta la imagen del internauta joven, disperso e inculto: un ente fácilmente manipulable que pide titulares breves y ligeros. Creo que es un estereotipo falso e injusto. Y peligroso. Para ellos y para nosotros.

Ruego paciencia. Con el tiempo, espero ser capaz de desnudar la palabra y poder decir lo mismo de una manera más sencilla. Si de algo peca este blog es acaso de un exceso de pedantería. Soy consciente de ello.

En un acto de contrición, dejaré que sea otra voz la que hable por mí, a modo de colofón. Hace siglos, el 12 de junio de 1589, Michel de Montaigne, bajo el título "Del autor al lector", dejó para la posteridad sus intenciones al escribir los famosos "Ensayos". Como no soy capaz de decirlo mejor, tomaré prestada su pluma:


"He aquí un libro de buena fe, lector. En él advertirás desde el principio que no me he propuesto, al hacerlo, fin alguno, no siendo doméstico y privado. No he tenido en la menor consideración tu servicio ni mi gloria, porque mis fuerzas no son capaces de ello. Lo he dedicado al uso particular de mis parientes y amigos para que, cuando me pierdan (lo que sucederá muy pronto), puedan volver a hallar en él algunos rasgos de mi condición y humor, y por ese medio les quepa nutrir y tornar más entero y más vivo el conocimiento que tuvieron de mí. Si yo hubiera pretendido buscar el favor del mundo, me hubiera engalanado con prestadas hermosuras; pero no quiero sino que se me vea en mi manera sencilla, natural y ordinaria, sin estudio ni artificio, porque sólo me pinto a mí mismo. Aquí se leerán a lo vivo mis defectos e imperfecciones y mi modo de ser, todo ello descrito con tanta sinceridad como el decoro público me lo ha permitido. (...) Así, yo mismo soy el tema  de mi libro, y no hay razón, lector, para que emplees tus ocios en materia tan frívola y vana. Adiós, pues."
 

Antonio Carrillo.

miércoles, 1 de agosto de 2012

Ferrocarriles y tiempo.




Me gusta viajar en tren. Y los rieles, pulidos por el uso, perfectos en su simetría de acero. 

Me gustan las estaciones, con sus grandes estructuras metálicas, sus andenes y relojes.  

Recuerdo el poema de Machado:


“Luego, el tren, al caminar,
siempre nos hace soñar.

 Lo molesto es la llegada.”

Lo que en el avión es violencia y opresión, en el tren es libertad y juego. Y aventura.

Me gusta el tren, porque se parece más a mí.


Con la llegada del ferrocarril, los humanos nos enfrentamos a una realidad nueva y extraña: viajamos tan rápido que alteramos el tiempo y el espacio. Y las consecuencias fueron extraordinarias.

Me explicaré: en el siglo XVIII un pasajero que viajara en diligencia recorría, como máximo, 7 kilómetros en una hora; y los animales no siempre galopaban a la máxima velocidad, por mor de acabar exhaustos. Por consiguiente, las distancias de cientos de kilómetros se contaban en días y, lógicamente, la hora de llegada no tenía demasiada importancia. De hecho, 200 kilómetros era una distancia que una mayoría jamás recorrería en toda su vida.

El tiempo y el espacio estaban así sometidos a un dictador inflexible: la velocidad y la resistencia del caballo.



Las locomotoras, hijas predilectas de la Revolución Industrial, superaban sin embargo los 60 kilómetros por hora, avanzando a una velocidad constante: su corazón de metal no necesitaba descanso alguno; tan sólo precisaba que se alimentara periódicamente de carbón su estómago de acero. Un viaje de 200 kilómetros se hacía en poco más de 3 horas. ¿Pueden hacerse una idea de lo que esto supuso? De repente, el espacio se acortó y la percepción del tiempo se hizo, con ello, confusa de tan cambiante.

Imagine: en la ciudad de Madrid, eminentes astrónomos, cerca del Parque del Retiro, junto a la plaza de Atocha, llevan un cálculo preciso del tiempo solar (real). Pueden atinar en cuestión de segundos, y con el invento del reloj mecánico, presente en iglesias o ayuntamientos, los ciudadanos tienen un conocimiento exacto de horas y minutos. Regularmente, un relojero realiza los ajustes necesarios para que el tiempo mecánico se acomode al astronómico.

En Valencia, a unos 350 kilómetros, sucede lo mismo; pero el tiempo solar no coincide con Madrid. Valencia se encuentra al este, y la diferencia horaria astronómica es significativa. En Valencia amanece y anochece antes.

Durante el trayecto, las distintas poblaciones por las que transcurre el tren tienen su propio tiempo ¿Cómo podemos adaptar nuestro reloj de bolsillo al tiempo real? Si hemos acordado una cita en Valencia, ¿cómo puedo asegurarme de llegar en hora? ¿La hora real de Valencia, o la de Madrid?

La velocidad del tren nos enfrentó a este difícil problema. En un principio, los revisores de los trenes norteamericanos ponían en hora los relojes, ajustándolos a una ciudad importante, dependiendo de la línea. Así, había 47 trenes con la hora de Nueva York, 37 con la de Chicago y 33 sincronizados con la hora de Filadelfia. Esto suponía, pueden suponerlo, una desorganización fenomenal.

En otoño, en concreto el 11 de octubre de 1883, se reunió en Chicago el primer Congreso General del Tiempo. Los expertos, reunidos a instancias de los magnates del ferrocarril, optaron por una solución ingeniosa: dividirían la nación en zonas horarias de 15 grados de anchura. Para que entiendan la importancia e influencia del ferrocarril, les diré que el recuento final se hizo en kilómetros de vías férreas: la reforma ganó por 127.000 kilómetros contra 2.758 kilómetros. Curiosa manera de votar.

Un año más tarde, en Washington, la Conferencia Internacional sobre el primer meridiano implementó la idea todo a lo largo del planeta. Así, y desde entonces, nuestro mundo está dividido en 24 husos horarios (24 horas= 1 día)

Por cierto, ¿no se han preguntado nunca por qué se les denomina "Husos horarios"? La razón es que, en su forma, las zonas horarias se asemejan al huso de hilar.

Una curiosidad más.

A partir de ahora, cuando escuchen "una hora menos en...", "hora de....", piensen en el ferrocarril.

(Parte de los datos provienen del (muy recomendable) ensayo "El fin del principio", obra del astrofísico norteamericana Adam Frank, editado por Ariel) 

Antonio Carrillo.